Consejos Saludables

¿Cómo fabricarse una bolsa de frío?

¿Una caída? ¿Un golpe? Hay que pensar en aplicar frío para calmar la zona afectada. Si no tienes una bolsa de frío, que no cunda el pánico, probablemente puedes fabricarte una. A continuación te damos algunos tips para hacerlo en casa:

Bolsita de compota

Limpiarla. Llenarla al ¾ de agua, cerrarla bien y ponerla en el congelador. Importante: no apliques esta bolsa de frío casera directamente sobre la piel, puedes provocar sabañones, es mejor envolverla en un trapo fino.

  • Ventaja: económica.
  • Inconvenientes: hay que prepararla con antelación. Falta de flexibilidad.

Bolsa de guisantes congelados

Envolver una bolsa de guisantes congelados en un trapo fino y aplicarla sobre la zona afectada. Esta solución permite obtener una bolsa flexible que se adapta a las zonas del cuerpo.

Después de usarlo, puedes volverlo a poner en el congelador para un próximo uso. Eso sí, no se deberá consumir ya que se ha roto la cadena del frío.

  • Ventajas: uso inmediato, flexibilidad.
  • Inconveniente: coste

Manopla o toalla

Poner hielos en la manopla o en el centro de una toalla fina cerrándola y aplicar en la zona afectada. 

  • Ventajas: fácil de realizar, uso inmediato, económico.
  • Inconvenientes: no es hermético.

Bolsa de frío casera

Rellenar una bolsa de congelación hermética con ¾ de agua y ¼ de alcohol de quemar (o alcohol fuerte) y ponerlo en el congelador. La mezcla se enfría rápidamente y no se endurece. La bolsa puede así adaptarse a cualquier zona del cuerpo. Cuidado: no la pongas directamente sobre la piel, puedes provocar sabañones, es mejor envolverla en un trapo fino.

  • Ventajas: flexible, económico.
  • Inconvenientes: preparar con antelación.

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